miércoles, 9 de marzo de 2011
Musicoterapia a prematuros

Una ‘receta’ musicoterapia a los pequeños pacientes de su UCI Neonatal
La iniciativa, puesta en marcha hace pocos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del HUNSC, pretende aportar a los bebés prematuros o nacidos con alguna complicación, una mayor estabilidad y equilibrio para su desarrollo aplicando música de Mozart. Siguiendo un estricto protocolo, los pequeños reciben durante dos horas al día una sesión de musicoterapia aplicada individualmente en cada uno de los nidos de los bebés participantes.
Fuente HUNSC SINC.
Tenerife, 04.03.2011. La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria (HUNSC) en Tenerife, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha puesto en marcha sesiones de terapia musical para los bebés que se encuentran hospitalizados en el centro.
Si bien la aplicación de musicoterapia no es novedosa en los centros hospitalarios de España, los últimos estudios científicos recogen evidencias de que la obra de Mozart es especialmente positiva en numerosos campos, incluidos el neonatal, pues no solo relaja a los bebés y reduce su estrés hospitalario, sino que además minimiza el dolor, mejora la respiración, el ritmo cardiaco y ayuda en su alimentación y por tanto, a ganar peso, fundamental en estos pequeños pacientes.
Para la Dra. Paloma González, coordinadora en la implantación de esta iniciativa en la UCI Neonatal del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, “se trata de una experiencia positiva que favorece que los recién nacidos se desarrollen en un ambiente relajado y seguro como el proporcionado por el vientre materno. Esta terapia, además, se verá potenciada por el método canguro, que también participa en estos beneficios y que se lleva cabo en nuestra unidad”.
¿A quiénes se aplica?
Desde la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, se ha establecido un completo protocolo para ofrecer musicoterapia a los bebés hospitalizados. Así, los bebés candidatos a recibir esta terapia alternativa, deben cumplir una serie de requisitos médicos como que no superen los 1.500 gramos de peso y/o las 32 semanas, que se encuentran aún en incubadora, estables hemodinámicamente, predispuestos a una buena tolerancia alimentaria y no padecer en el momento de iniciar la terapia musical, complicaciones relacionadas con un nacimiento prematuro. Esta terapia, para ser aplicada, requiere contar previamente con el consentimiento informado de los padres.
Sesiones de Musicoterapia en incubadora
Una vez al día, durante dos horas, las enfermeras de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del HUNSC introducen en las incubadoras unos pequeños altavoces, colocados a 30 centímetros del pabellón auricular del neonato. Estos aparatos son los responsables de la emisión del sonido a un volumen que no supera los 65 decibelios en el interior de estos nidos. La selección elegida para ofrecer terapia musical abarca piezas de Mozart, uno de las grandes figuras del clasicismo musical.
Cada incubadora dispone de una fuente musical independiente, conectada a su propio sistema informático con el que se controla los signos vitales de los recién nacidos, de forma que desde el control de enfermería, pueda iniciarse de forma automática la sesión de música. Durante las horas en las que se lleva a cabo, se eliminan las señales acústicas de forma que se puedan reducir todos los estímulos externos del entorno próximo y así no interfieran en la sesión de musicoterapia, de manera que también se propicia un ambiente silencioso en la Unidad.
Unidad puntera
La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria está considerada como una de las unidades más punteras en todo el territorio nacional por el despliegue tecnológico de su infraestructura así como por la preparación y especialización de sus profesionales, quienes ofrecen unos cuidados personalizados y de calidad.
Especialistas de otros hospitales españoles y de centros europeos han visitado las instalaciones de esta UCI neonatal, que en 2008 fue completamente renovada y equipada con los mejores avances tecnológicos y el mejor confort para sus pequeños pacientes. A todas las mejoras hay que añadir el conocimiento y aplicación de nuevos estudios, como los beneficios de técnicas como el método canguro y la lactancia materna en los niños prematuros, unos cuidados que cada día son más aceptados por las madres y que permiten un mayor acercamiento personal en un contexto de máximo cuidado.
Bibliografía
•Lubetzky R, Mimouni FB, Dollberg S, Reifen R, Ashbel G, Mandel D. Effect of music by Mozart on energy expenditure in growing preterm infants. Pediatrics. 2010 Jan;125(1):e24-8.
•Pouliot, J.S. The power of music. World and I, May 1998,v 13, n 5, p 146(8).
•R.Droh y R. Spintge. Anxiety, Pain and Music in Anesthesia. Ediciones Roche, Basilea, 1983.
•C.E. González. The Music therapy-assisted child bird program. An study evaluation. Pre & Peri-Naral Phsychology Journal. Vol 4,n2,1989.pp 111-124
•J.M. Coleman, R.R. Pratt, R.A. Stoudard, et al. International Journal of Arts Medicine. Vol 5, n 3, 1997, pp 4-11.
•Keith Caine . Journal of Music Therapy. Vol. 28, 1991, pp 180-192.
Fuente
HUNSC SINC.
La iniciativa, puesta en marcha hace pocos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del HUNSC, pretende aportar a los bebés prematuros o nacidos con alguna complicación, una mayor estabilidad y equilibrio para su desarrollo aplicando música de Mozart. Siguiendo un estricto protocolo, los pequeños reciben durante dos horas al día una sesión de musicoterapia aplicada individualmente en cada uno de los nidos de los bebés participantes.
Fuente HUNSC SINC.
Tenerife, 04.03.2011. La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria (HUNSC) en Tenerife, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha puesto en marcha sesiones de terapia musical para los bebés que se encuentran hospitalizados en el centro.
Si bien la aplicación de musicoterapia no es novedosa en los centros hospitalarios de España, los últimos estudios científicos recogen evidencias de que la obra de Mozart es especialmente positiva en numerosos campos, incluidos el neonatal, pues no solo relaja a los bebés y reduce su estrés hospitalario, sino que además minimiza el dolor, mejora la respiración, el ritmo cardiaco y ayuda en su alimentación y por tanto, a ganar peso, fundamental en estos pequeños pacientes.
Para la Dra. Paloma González, coordinadora en la implantación de esta iniciativa en la UCI Neonatal del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, “se trata de una experiencia positiva que favorece que los recién nacidos se desarrollen en un ambiente relajado y seguro como el proporcionado por el vientre materno. Esta terapia, además, se verá potenciada por el método canguro, que también participa en estos beneficios y que se lleva cabo en nuestra unidad”.
¿A quiénes se aplica?
Desde la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, se ha establecido un completo protocolo para ofrecer musicoterapia a los bebés hospitalizados. Así, los bebés candidatos a recibir esta terapia alternativa, deben cumplir una serie de requisitos médicos como que no superen los 1.500 gramos de peso y/o las 32 semanas, que se encuentran aún en incubadora, estables hemodinámicamente, predispuestos a una buena tolerancia alimentaria y no padecer en el momento de iniciar la terapia musical, complicaciones relacionadas con un nacimiento prematuro. Esta terapia, para ser aplicada, requiere contar previamente con el consentimiento informado de los padres.
Sesiones de Musicoterapia en incubadora
Una vez al día, durante dos horas, las enfermeras de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del HUNSC introducen en las incubadoras unos pequeños altavoces, colocados a 30 centímetros del pabellón auricular del neonato. Estos aparatos son los responsables de la emisión del sonido a un volumen que no supera los 65 decibelios en el interior de estos nidos. La selección elegida para ofrecer terapia musical abarca piezas de Mozart, uno de las grandes figuras del clasicismo musical.
Cada incubadora dispone de una fuente musical independiente, conectada a su propio sistema informático con el que se controla los signos vitales de los recién nacidos, de forma que desde el control de enfermería, pueda iniciarse de forma automática la sesión de música. Durante las horas en las que se lleva a cabo, se eliminan las señales acústicas de forma que se puedan reducir todos los estímulos externos del entorno próximo y así no interfieran en la sesión de musicoterapia, de manera que también se propicia un ambiente silencioso en la Unidad.
Unidad puntera
La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria está considerada como una de las unidades más punteras en todo el territorio nacional por el despliegue tecnológico de su infraestructura así como por la preparación y especialización de sus profesionales, quienes ofrecen unos cuidados personalizados y de calidad.
Especialistas de otros hospitales españoles y de centros europeos han visitado las instalaciones de esta UCI neonatal, que en 2008 fue completamente renovada y equipada con los mejores avances tecnológicos y el mejor confort para sus pequeños pacientes. A todas las mejoras hay que añadir el conocimiento y aplicación de nuevos estudios, como los beneficios de técnicas como el método canguro y la lactancia materna en los niños prematuros, unos cuidados que cada día son más aceptados por las madres y que permiten un mayor acercamiento personal en un contexto de máximo cuidado.
Bibliografía
•Lubetzky R, Mimouni FB, Dollberg S, Reifen R, Ashbel G, Mandel D. Effect of music by Mozart on energy expenditure in growing preterm infants. Pediatrics. 2010 Jan;125(1):e24-8.
•Pouliot, J.S. The power of music. World and I, May 1998,v 13, n 5, p 146(8).
•R.Droh y R. Spintge. Anxiety, Pain and Music in Anesthesia. Ediciones Roche, Basilea, 1983.
•C.E. González. The Music therapy-assisted child bird program. An study evaluation. Pre & Peri-Naral Phsychology Journal. Vol 4,n2,1989.pp 111-124
•J.M. Coleman, R.R. Pratt, R.A. Stoudard, et al. International Journal of Arts Medicine. Vol 5, n 3, 1997, pp 4-11.
•Keith Caine . Journal of Music Therapy. Vol. 28, 1991, pp 180-192.
Fuente
HUNSC SINC.
miércoles, 9 de febrero de 2011
¿Qué es la musicoterapia?

La musicoterapia es la disciplina que se basa en las potencialidades terapéuticas de las experiencias musicales. Ésta puede aplicarse tanto en las áreas de prevención como de atención y rehabilitación de la salud. La música no cura, pero sí ayuda a estimular la percepción, la motricidad y la creatividad. No suplanta los tratamientos médicos, pero es muy provechosa en el acompañamiento de los mismos y en el cambio de actitud hacia los diagnósticos negativos y las intervenciones riesgosas.
En definitiva, por lo general ayuda a mejorar la calidad de vida y los procesos de comunicación de las personas. Según Gabriel Federico (licenciado en musicoterapia y experto en la materia) en una entrevista para CILSA, la potencialidad de la musica es que “como expresión del arte, permite bucear en las profundidades del ser humano”.
En esta misma entrevista, G.Federico explicaba el por qué de la relación entre música y salud. Y es que desde hace más de cincuenta años, la musicoterapia es estudiada por científicos que dan cuenta del impacto que tiene en los seres humanos; no sólo a nivel biológico, sino físico, químico y motivacional.
Este impacto puede ser medido a partir de diferentes aspectos, como la frecuencia cardíaca y respiratoria, la activación de reflejos, el aumento de los niveles de saturación de oxígeno, la activación muscular y las respuestas neurológicas específicas en diferentes áreas del cerebro, entre otras posibilidades. Por lo tanto, si consideramos todas estas cuestiones médicas sumadas a las herramientas terapéuticas existentes, nos encontraremos con una disciplina muy solvente para ayudar.
La música es un lenguaje esencialmente abstracto. No nos dice las cosas de forma directa y, además, es difícil hablar de ella. Pero, quizás por lo mismo, es el lenguaje más universal de todos. Todas las culturas, de todas las épocas, tienen su música y todos, de alguna manera, tenemos a lo largo de nuestra vida alguna experiencia musical. En definitiva, la música se vincula a nuestras emociones y nuestro ser interno de una forma muy estrecha, y es por eso que se utiliza con fines terapéuticos desde hace más de 50 años.
Para entender mejor la musicoterapia, queremos reflejar otra entrevista que se realizó a G. Federico y en la cuál éste explicaba algunos de los principales secretos de esta ciencia.
¿Cómo trabaja un musicoterapeuta?
A partir de un diagnóstico, diseña un tratamiento que lo puede llevar a crear música, inventar instrumentos, introducir danzas, cantos. A las 18 semanas de embarazo, el bebé ya percibe sonidos, y entre las tareas del musicoterapeuta figura encontrar la música adecuada para estimular a un bebé aun antes de nacer. Pero en los casos difíciles, como un niño con parálisis cerebral, el musicoterapeuta trabaja siempre como parte de un equipo que puede incluir psicólogos, médicos, kinesiólogos, etcétera.
¿Y en el caso de un embarazo?
El primer paso es un diálogo con la paciente para evaluar el problema. Hay preguntas clave como: ¿Cuál es la versión que tiene usted de su propio nacimiento? Una paciente recordó que, desde siempre, su madre le contaba que su parto había sido dolorosísimo y que por eso había resuelto no tener más hijos. Eso la marcó. En un embarazo hay tres involucrados: la mamá, el papá y el bebé. Los casos varían: a veces se trata de padres que no lo viven bien por tratarse de embarazos no deseados. Otras, de embarazos muy esperados que llegan tras años de tratamientos y frustraciones.
¿Ejemplos de tratamientos?
Tomemos el caso de un niño de 8 años que tenía una conducta especial con su madre. Ignoraban qué le pasaba y no daba pistas. Le ofrecimos instrumentos para que eligiera uno y lo tocara. Eligió un tambor y comenzó a hacer redobles con los palillos, pero poco a poco la intensidad fue en aumento y los golpes se hicieron cada vez más fuertes, hasta que dejó de tocar y empezó a darle puñetazos y puntapiés al tambor. Finalmente, lo arrojó al fondo de la sala de música. Cuando se serenó y hablamos, dijo que había estado componiendo una canción para su mamá. El análisis reveló miedo e ira reprimida, los padres estaban a punto de separarse y la tensión en la casa era muy grande. Además, la madre tenía una suerte de doble discurso con su hijo: sus palabras eran cariñosas, pero sus actitudes demostraban resentimiento.
¿Todos necesitan el mismo tipo de música para curarse?
La cultura, la costumbre, lo que pasa en el día, hace que el tipo de música cambie. Se suele pensar que un concierto de Mozart es más curativo que una pieza de rock, pero es relativo. Hay momentos en que necesitamos ritmos que nos movilicen, y ciertas obras con percusión pueden ser lo más adecuado. Pero hay cosas que todavía no sabemos. A veces parece que nuestras células guardaran una información heredada que nos lleva a interesarnos por músicas que disfrutaron antepasados cuya existencia desconocemos. A mí me gusta un tipo de música rusa que aparentemente nada tiene que ver con mis ascendentes. Pero hace poco descubrieron que un antepasado remoto vivió en esa región. Pero la música sola no cura, de lo contrario no existiríamos nosotros, los musicoterapeutas. Patricia Pellizari, psicoanalista y colega, suele decir que la música es el bisturí del musicoterapeuta.
Fuente: www.parabebes.com
miércoles, 12 de enero de 2011
La música desarrolla el cerebro de los niños pequeños

Un interesante artículo para que los padres de hoy lo pongan en práctica.
La música desarrolla el cerebro de los niños pequeños
Un experimento desarrollado por psicólogos canadienses ha comprobado que la enseñanza musical acelera el desarrollo del córtex cerebral de los niños de maternal y primaria, así como que tiene un efecto positivo sobre la memoria y la atención de los más pequeños. La mejora de la capacidad de memorización alcanzada gracias a la música facilita el aprendizaje de la lectura, de la escritura y de las matemáticas, así como el desarrollo de la capacidad de ubicarse en un entorno e incluso el coeficiente intelectual. Por Eduardo Martínez.
La música mejora las capacidades cognitivas de los niños, según un estudio que publica la revista Brain. El estudio fue desarrollado por psicólogos de la Universidad McMaster de Canadá, que compararon los efectos del aprendizaje de la música sobre la sensibilidad de los niños y sobre su capacidad de memorización. Los investigadores hicieron un seguimiento de dos años a dos grupos de niños de edades comprendidas entre los cuatro y los seis años.
El primer grupo recibió durante un año enseñanzas musicales extraescolares según el método Suzuki, mientras que el segundo grupo no recibió enseñanza musical alguna. El método Suzuki, ideado por un violinista japonés que es además filósofo y pedagogo, permite a los niños, aunque sean muy pequeños, aprender música e incluso tocar un instrumento. Basado en el principio del lenguaje maternal, el método Suzuki enseña música mediante el juego e implica a los niños a escuchar cada día alguna melodía. Respetando el ritmo de asimilación del niño, este método le permite descubrir, experimentar y desarrollar su sensibilidad musical. Cuatro chequeos Durante el año que duró el experimento, los investigadores chequearon a los niños cuatro veces. El chequeo consistía en medir la actividad de su cerebro a través de la técnica conocida como magnetoencefalografía, mientras los niños escuchaban dos tipos de música: una procedente de un violín y otra de una algazara.
Los niños completaron un test musical en el cual se les pedía distinguir entre armonías, ritmos y melodías, y una prueba de memoria en la cual tenían que escuchar series de números, recordarlas, y luego repetirlas.
Con este sistema, fue posible apreciar mejor la forma en que los niños captan, perciben e integran los sonidos musicales, así como los cambios inducidos por la actividad musical sobre el córtex cerebral. Además, después de la primera y la última sesión los investigadores evaluaron la capacidad de memorización de los niños, así como de fijarse en los armónicos, los ritmos y las melodías. Los resultados del experimento fueron diferentes para los dos grupos de niños. Los que habían seguido el método Suzuki mostraron una mayor sensibilidad hacia la melodía emanada de un instrumento como el violón, lo que según los psicólogos significa una maduración acelerada del córtex cerebral. Además, estos niños alcanzaron una capacidad de memorización más importante que los del segundo grupo, incluso desde la primera evaluación, ocurrida a los cuatro meses de iniciado el experimento.
Otras habilidades La mejora de la capacidad de memorización alcanzada gracias a la música facilita el aprendizaje de la lectura, de la escritura y de las matemáticas, así como el desarrollo de la capacidad de ubicarse en un entorno e incluso el coeficiente intelectual. Según los investigadores, liderados por Laurel Trainor, profesora de Psicología, Neurociencia y Conducta de la McMaster University en Hamilton, Canadá, es la primera vez que un estudio muestra las respuestas del cerebro pueden evolucionar de manera diferente en el transcurso de un año, según los niños hayan sido formados o no en el conocimiento y la experiencia musical.
Estos cambios tienen una relación directa con las mejores habilidades cognitivas constatadas en los niños que practican la música, lo que constituye una evidencia de que el aprendizaje musical tiene un efecto positivo sobre la memoria y la atención de los más pequeños, lo que indica la conveniencia de que la música debería formar parte de la enseñanza maternal y primaria. Aunque estudios anteriores habían demostrado ya que los niños mayores que recibían clases de música experimentaban más mejoras en su coeficiente intelectual (CI) que los que iban a clases de teatro, este es el primer estudio que identifica estos efectos en mediciones cerebrales de niños más pequeños.
Fuente: http://www.tendencias21.net/
lunes, 10 de enero de 2011
Musicoterapia y autismo

(ACN - Especial).- La musicoterapia y autismo parece que se llevan bien, pues juntas dan buenos resultados en el tratamiento de esta complicada problemática ya que ayudan a las personas autistas a tener una espontánea comunicación cambiando su patrón de aislamiento y comenzando a socializar más y a mejorar su comprensión en el lenguaje.
Es importante que esta terapia sea aplicada por personas especializadas en el tema de la musicoterapia para que los resultados lleguen a ser óptimos. De no ser así esta terapia puede no ser positiva ya que cada persona reacciona de manera diferente a este tipo de estímulo.
Aparte de la terapia de musicoterapia actualmente se pueden encontrar otras terapias que ayudan en gran medida a los niños que presentan los síntomas de autismo, debido a que aún no se ha encontrado una cura que revierta por completo el autismo.
Los padres de niños autistas requieren de mucha ayuda, de entrenamiento en todos los posibles recursos y estrategias para su correcto manejo en el hogar, debido a que el autismo genera incapacidades en la persona que perduran toda la vida.
Es importante tener en cuenta los diferentes recursos que ayudarán al niño a tener una mejor vida, más independencia y mejor comunicación como lo es la musicoterapia. Mediante la musicoterapia se busca que exista el vínculo entre el niño, la música y su ritmo.
Para los niños con autismo también podemos encontrar otras terapias que pueden ayudarle como la equinoterapia, delfinoterapia, terapia conductual, tratamientos basados en la comunicación visual, etc., lo importante es elegir la terapia que se considere más adecuada y ayudar al niño para tratar de conseguir los mejores resultados.
miércoles, 16 de junio de 2010
Beneficios de la música en los niños

Por Cristina SAMPIETRO22/11/2009
El aprendizaje musical a edad temprana ha sido objeto de estudio desde las diferentes disciplinas que lo comprometen, como la pedagogía, la psicología y la música en sí misma. El ser humano, en sus distintas etapas de formación y crecimiento, puede potenciar muchas habilidades que fortalecen otras áreas de desarrollo.
La educación musical es para el niño un factor de formación y de equilibrio del sistema nervioso, ya que cualquier movimiento adaptado a un ritmo es el resultado de un complejo conjunto de actividades coordinadas. Además, en estudios de muchos investigadores como J .P. Despins, se refleja cómo la educación musical proporciona un desarrollo de ambos hemisferios cerebrales, por lo cual se aconseja la integración de la enseñanza de la música en la educación básica del niño. Dicho desarrollo consigue un aumento de las capacidades cerebrales de la siguiente forma:
-Hemisferio Izquierdo: rige la percepción rítmica, control motor, mecanismos de ejecución musical, el canto, aspectos técnicos musicales, lógica y razonamiento, captación de lo denotativo, percepción lineal.
- Hemisferio Derecho: rige la percepción y ejecución musical, creatividad artística y fantasía, captación de la entonación cantada, percepción visual y auditiva, percepción melódica y del timbre, expresión musical, apreciación musical.
No hemos de olvidar que la música es un arte, una ciencia y una técnica, por lo que su práctica y ejecución nos va a favorecer un desarrollo nervioso muy completo al comprender estas tres facetas tan diferentes y complejas. El desarrollo de las posibilidades de nuestros circuitos neuromusculares permite no sólo cultivar el sistema nervioso, sino también los planos cognitivo, afectivo y psicomotor, especialmente al iniciarse de manera temprana en los niños el contacto, vivencia y aprendizaje de la música.
La educación músico- instrumental desarrolla el sentido del ritmo, lo que incide en la formación física y motora del niño, proporcionándole un mejor sentido del equilibrio, lateralidad y motricidad.
El desarrollo del oído no sólo sirve para el estudio de la música, sino para el resto de su formación intelectual. El estudio de la música y la disciplina y continuidad que presupone, así como el esfuerzo en la consecución de una meta, el adiestramiento motriz, desarrollo del ritmo, además de la educación auditiva, no son aspectos de utilidad estrictamente musical, sino que producen un aspecto de transferencia a los demás aspectos intelectuales, sensoriales y motrices. Por tanto, se puede afirmar que, cuanto más temprano se establezca un contacto con la música, mayor oportunidad se tiene de poder fortalecer otras dimensiones del ser humano, ya que permite integrar los elementos musicales a nuestro mundo interno:
- Ritmo: corporalidad.
- Ritmo + melodía: mundo sensorial y afectivo.
- Ritmo + melodía + armonía: mundo sensorial, afectivo y cognitivo.
Somos seres de vibración. Por tanto, la música compuesta de vibración sonora incide directamente sobre nuestro ser. La música es vida. El ser humano es la máxima expresión de la vida. Podemos usar la música como fin o como medio para armonizar todas nuestras dimensiones.
Una buena orientación en el proceso enseñanza-aprendizaje de la música en los niños contribuye a obtener los siguientes beneficios: aumento y mejora de la capacidad de escucha, capacidad de concentración, capacidad de abstracción, capacidad de expresión y del lenguaje, mejora de la autoestima, criterio, responsabilidad, socialización, actitud creativa, motricidad, disciplina y respeto.
La música, según los filósofos de la educación, contribuye de forma importante al desarrollo de la personalidad de los niños, ya que provoca un enriquecimiento estético y favorece el desarrollo del optimismo y bienestar personal. La música afecta claramente al alma y es capaz de devolverle el equilibrio perdido (según qué casos, evidentemente) gracias a determinados sonidos y a la proporción matemática de sus ritmos. Éste es un ejemplo y uno de los motivos por los que se cantan canciones de cuna a los niños para que duerman.
La música tiene también un valor ético-social al facilitar el dominio de uno mismo, la sensibilidad y el buen gusto que por el mimetismo se proyecta a la sociedad. Por eso, es importante en los niños la práctica de la música en grupo, la cual adquiere un gran valor educador al incidir en la socialización, acercando a personas entre sí, tanto ejecutando como escuchando. Favorece en el niño el respeto por los demás, flexibilidad y capacidad de adaptación al grupo por el bien del conjunto.
Respecto al beneficio otorgado por la música en relación a la autoestima del niño, es interesante señalar que la práctica musical contribuye a la autoestima física y a que valore sus destrezas.
Igualmente, influye en su autoestima afectiva permitiéndole actuar más seguro sobre sí mismo, ser más alegre, independiente, aceptar desafíos, reconocer su valor personal y ser más tolerante frente a sus limitaciones y frustraciones.
En cuanto a la autoestima social, el trabajo musical fortalece el sentido del trabajo cooperativo, el respeto de sí mismo y de los demás, la tolerancia con los errores de otros, la solidaridad y estar más abierto a la crítica. Su autoestima académica es reforzada notablemente, ya que, al realizar una actividad como la música, el niño se siente privilegiado con sus capacidades, aprovecha más sus potencialidades, es más perseverante, se esfuerza y tiene expectativas positivas para su futuro.
Con todo esto, se puede llegar a la conclusión de que la educación musical en los niños reviste una gran importancia en la formación integral y globalizadora de su persona e igualmente representa una ayuda en el mejor rendimiento del resto de materias o asignaturas del escolar aportando madurez para aprendizajes futuros.
Cristina SAMPIETRO ROMÁN Pianista, profesora de piano y médico
Fuentes: www.diariodelaltoaragon.es
jueves, 3 de junio de 2010
¿Por qué es beneficiosa la música en niños disminuidos auditivos?

Cristina SAMPIETRO ROMÁN. Profesora de piano y Médico
Por Cristina SAMPIETRO21/03/2010
Entendemos por disminuido auditivo aquella persona con una pérdida de audición que puede oscilar desde la sordera total hasta una hipoacusia más o menos grave. Según sea el caso, se deberá adoptar una actuación u otra y es esperanzador saber que incluso aquellos que son 100% sordos tienen posibilidades de reeducarse en diversos sentidos. Todos tienen posibilidades de ser entrenados en habilidades especiales para superar esa dificultad de la forma más adaptativa.
Si el niño con déficit auditivo no es atendido lo antes posible, comenzarán a detectarse problemas más o menos importantes (según sea el caso) que tienden a agudizarse con el paso del tiempo y todo esto podría haberse evitado con una detección precoz y con el tratamiento adecuado. Si llega a la edad escolar y todavía no se ha comenzado a trabajar su deficiencia, tenderá a replegarse en sí mismo y sufrirá serios trastornos en el habla, en la conducta afectiva y social y en su sistema nervioso.
La musicoterapia, en este campo de los niños sordos, tiene mucho que ofrecer, si bien en muchas patologías la musicoterapia es sumamente limitada, nula o absurda en contra de lo que se cree debido a una información inadecuada, a la exagerada publicidad y el considerable negocio que se está llevando a cabo con ella. Pero, ciertamente, si he querido hacer este artículo es porque, por propia experiencia y, con lo confirmado científicamente, hoy en día sabemos que la música puede ayudar mucho a los niños con deficiencia auditiva (y en algunas otras pocas determinadas patologías que me gustaría explicar en otra ocasión).
Para llevar a cabo este trabajo con los niños disminuidos auditivos a través de la música, se deben aprovechar los restos auditivos al máximo en cada caso mediante instrumentos y actividades que mantengan al niño con un elevado interés y atención.
La percepción de la vibración es fundamental en este caso. Es percibida por niños sordos en la zona umbilical, en el plexo solar, justo el centro donde se generan y repercuten los movimientos.
El sistema kinestésico toma una relevancia fundamental para aquellos niños que puedan percibir las vibraciones del ruido y del sonido a través de la piel y de los huesos. Este sistema les permite además interiorizar y vivenciar la orientación y el ritmo.
También a través del sentido táctil se percibe el ritmo, acento, intensidad, tiempo, movimiento y carácter. Esto se debe a que el sentido táctil consiste en la percepción de la fibración de fonemas en el rostro. También a través del sistema visual perciben movimientos y ritmos.
Los disminuidos auditivos tienen una inteligencia similar a la de las personas sin esta deficiencia; sólo su acceso a la información está limitado y, por tanto, sufren un retraso en el aprendizaje de los conceptos y esto repercute en su rendimiento.
La atención que se les debe prestar a estos niños varía en función de la pérdida auditiva: - De 50 a 60 dB, se pueden integrar satisfactoriamente en un centro normal.
- De 60 a 75 dB, la musicoterapia les influye de forma muy aceptable.
- De 75 a 85 dB, son profundamente sordos, necesitan la amplificación del sonido mediante auriculares especiales. Serán capaces de discriminar entre ruido y sonido.
La musicoterapia debe emplearse en disminuidos auditivos para que mejore su evolución cognitiva, para formar conceptos de sonido, para elevar su autoestima e igualmente para que mejoren sus relaciones interpersonales y conozcan mejor el mundo que les rodea. La intervención se hará tanto a nivel individual como grupal Las respuestas más importantes del niño deficiente auditivo ante la música tienen lugar por medio del movimiento. De esta forma, si se encuentra físicamente impedido, habrá que aplicarle la reeducación psicomotriz necesaria en cada caso.
Entre las actividades más usuales que se desarrollan con niños sordos, cabe citar: ejercicios de relajación, ejercicios que muevan a la acción, producción de diferentes vibraciones, producción y discriminación de ruidos, producción y discriminación de sonidos diversos y musicales, ejercicios y juegos de ritmo con o sin instrumentos, actividades lúdicas con juegos musicales (expresión corporal y diferentes juegos sonoros), manejo de instrumentos de percusión, movimiento y danzas, improvisación y creación de ritmos, melodías e instrumentación, canciones montajes.
Dentro del trabajo y reeducación con la musicoterapia en estos niños se establecen cinco puntos fundamentales: 1. La música y el lenguaje: es necesario crear una relación entre el mundo exterior y su cerebro. Por medio de la práctica musical, el niño sordo podrá llegar a percibir el lenguaje por la vía auditiva. También podrá escuchar su propia voz. La musicoterapia debe conseguir una relación buena entre habla, audición y ritmo. Con esto, se logra mejorar la articulación de la voz y el fraseo, se desarrolla el control de los tonos, clase, volumen y el desarrollo de la discriminación del lenguaje.
2. Canto: La exploración que el niño efectúe, le va a llevar tomar conciencia de que existe un mundo sonoro que le rodea y todo esto lo va a captar a través de la vista, la recepción de vibraciones a diferentes tonalidades. El piano es una gran caja de resonancia, y el uso este instrumento, servirá para dar experiencias en ritmo organizado y en contrastes de altura.
3.Ritmo y Movimiento: factor vital para comprender el mundo que les rodea. Con este factor se puede crear comunicación. Es de gran ayuda a la hora de entrar en contacto con el grupo. El ritmo actúa como regulador de movimientos y de las relaciones físico intelectuales. Mediante el ritmo el niño puede expresar sus necesidades de comunicación. Hay que procurar hacer ver al niño que su cuerpo es un instrumento de lenguaje.
4. Danza: con el movimiento que permite la danza, el niño puede exteriorizarse, sentir su cuerpo, comunicarse. El objetivo es que el niño se exprese corporalmente y deje salir los sentimientos que les provoca la música y el ritmo.
5.Los instrumentos musicales :se comienza utilizando los elementos de percusión de nuestro propio cuerpo, para poder adquirir una forma de consciencia de la pulsación a nivel individual y grupal. Una vez que el niño ha experimentado las vibraciones, se pueden usar instrumentos musicales. En primer lugar los de percusión de gran tamaño, pues los instrumentos con resonancias graves son los mejores percibidos por los sordos. Los instrumentos de placa son importantes por las resonancias bajas que producen y también por la riqueza de sus sonidos.
Los instrumentos de metal también tienen reservada su parcela aunque un poco más reducida.
Los instrumentos de orquesta se pueden incluir en la musicoterapia pero solo en caso de niños con hipoacusia leve o hipoacusia leve en un oído y moderada en el otro.
En relación a este último punto, los niños con hipoacusia leve y/o hipoacusia leve y moderada al mismo tiempo pueden llegar a tocar muy bien un instrumento musical de orquesta de los más complejos como el piano o el violín. Personalmente resalto este hecho por la experiencia que he vivido enseñando a tocar el piano a este tipo de niños, pues me han llegado a sorprender a mi misma por su estrecha conexión con la música y su potencial para ejecutar un instrumento como un niño sin este tipo de deficiencia auditiva. Igualmente destaco ,como experiencia propia, respaldada además con estudios científicos, que el aprendizaje continuo y constante de un instrumento musical, acerca a los disminuidos auditivos al mundo de la música como medio de comunicación, aprenden a expresarse, a desinhibirse y a reforzar su autoestima (y subrayaría la frase: reforzar su autoestima), incluso llegan a integrarse perfectamente dentro de un grupo de niños oyentes en una clase colectiva de piano o en la interpretación del piano a cuatro manos y pueden mostrar un interés y rendimiento mayor en el aprendizaje del instrumento y de la música en general que los niños sin deficiencia auditiva .Otro beneficio que he observado en estos niños y que ha sido corroborado por los familiares más cercanos del niño y especialistas en psicología, ha sido la notable o sobresaliente mejora de algún trastorno asociado a los disminuidos auditivos como puede ser el síndrome de hiperactividad infantil.
Fuentes: /www.diariodelaltoaragon.es
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